jueves, 3 de septiembre de 2009

Carta a un preso (de colega a colega) – A Eduardo Ramos


¿Cómo crees que se ven los muertos? Aburridos. No te veo aburrido.
(Te debía esta carta, amigo Eduardo “el Curro” Ramos desde el día del amigo pero la Gripe “A” o como se llame o la del chancho rengo postergó el festejo así que aquí va.)

Por Juan Carlos Sánchez Dodorico

Veo que no te aburres. No estás muerto. No lo está quien pelea.
Si callaras lo estarías, ¿recuerdas que lo dijo un alto magistrado judicial? Cuando Ramos calle, morirá...
¿Cómo haces para no aburrirte allí adentro, en Las Flores? Al menos en Bomberos, donde pasaste tus primeros tres años y chirolas de preso político eras útil, cocinabas, limpiabas, incluso una noche de incendios y accidentes quedaste a cargo del cuartel ¡Y NO TE FUGASTE... BOLUDO...! Por no hacerlo terminaste en Las Flores junto a asesinos, violadores, choros de cuarta, vos, todo un represor, un genocida. Merecías una cárcel de estilo, no esa pocilga con cocina de rancho whichi y raciones de Capitanich.
Allí te mandaron abogados de ocasión que años antes, en tiempos de inundación, se desgranaban en alabanzas por los favores que les hacías. ¿Carlitos Renna por ejemplo? Un miembro del Honorable Tribunal oral que no tuvo las pelotas ni de renunciar como su colega Martín Gutiérrez ante las presiones del gobierno ni de sostenerme la mirada el día que firmé la caución por tu libertad ordenada por el tribunal superior. Un tipo que vive del presupuesto desde que me acuerdo y que nunca podrá emitir un fallo que te beneficie porque tiene que defender el puchero. ¿Será así? Ya lo sabremos.

¿Verás fútbol gratis este fin de semana? No me digas NO porque en la Argentina de los DDHH todos tienen los mismos derechos, hasta los presos inocentes. Diviértete. No habrá un tren bala en tu futuro pero sí un celular como el que te llevó el 1º de septiembre a la sala del juicio de la vergüenza. Y rejas.

¿Vergüenza? Claro. Allí se juzgará como asesinos y anti patria a los que pusieron el pecho cuando los esbirros que te acusan peleaban contra Perón y la república. ¿Sabías que programaron el asesinato del General? Imagino que sí, estás informado, sos un buen investigador.

Hoy pasó algo jocoso, amenazaron a la familia del fiscal de tu causa, el abogado Candioti. Lo hicieron escribiendo algo sobre la foto de su familia que la esposa tenía sobre su escritorio ¡en el juzgado de Reconquista...! ¡Que los tiró de las patas a estos represores y genocidas...! Tienen gente adentro... ¡Cuidado! ¿Sabés? Me recuerda ese ataúd que tiraron frente a LT10 la radio universitaria con un mensaje inculpador a Pinculi, el ComMy Rebechi pidiendo que lo metieran preso y el pobre ya era finado.
¿Por qué el recuerdo?
Hombre, porque aquella vez y pese a la opinión publicada por la prensa adicta a la pauta publicitaria oficial, todos supusimos que el zurdaje rico inventó el episodio para hacerlos aparecer, a vos y tus compañeros de prisión, como miembros de una fétida organización poderosa aún vigente. ¡Huevones...! Si fuera así los denuncieros no lo serían.
Este otro asunto de las amenazas a Candioti habría que empezar a investigarlo también al revés de como se empezó, quizá se descubra al autor o autora. No lo afirmo, lo supongo nada más porque los años no los tengo en el lomo alpedamente y como buen periodista que soy, supongo... Tengo derecho. ¿Sabés qué?
La forma rápida y coincidente en la cual los encolumnados en el derechohumanoidismo vernáculo salieron a solidarizarse con la familia agraviada me huele a aprovechamiento, a oportunidad. Son gente de la política basura y del “todo vale” cuando de aparecer en cámaras se trata. Nadie dijo (o al menos no lo escuché) que una vez investigado el asunto y expedida la justicia, opinarían. Todos –creo que todos- salieron a culpar indirecta o directamente a tu mafiosa y poderosa organización. “Miente, miente, que siempre algo queda...” ¿Te suena conocido? Ya les colgaron el Sanbenito a los infames represores.
¿Represores?

Alguna vez, creo recordar, vos explicaste el sentido propio de la palabra represor. Hay re-presión cuando alguien ejerce presión, es una respuesta. O sea, alguien empieza y otro actúa en consecuencia.
Leelo a Orlando Gauna en su blog, lo linkeamos en PyD; hace una excelente crónica sintética de la carrera delictiva del abogado Jorge Pedraza tu principal motor acusador. De pendejo no se negó nada si de atentados se trata. ¿Vos lo denunciaste por homicidio? ¿Era a él? ¿Y nuestros jueces de la democracia impoluta no te dieron bola? ¿Y quién te crees que sos vos para pedir justicia?
Él ejerció presión y ahora es funcionario público del gobierno de la Nueva Alianza Santafesina. Su sueldo lo pagamos todos, no importa, tiene derecho a no ser un desocupado; Binner tiene derecho a nombrar a quien quiera, pero... ¿Por qué a vos, ciudadano ilustre por el Rotary por tu actuación solidaria durante la inundación de Santa Fe del ’03, no te designan en un buen puesto público? Al fin de cuentas si vos te cargaste algún terrorista fue en defensa de la comunidad y Pedraza lo que hizo fue contra los santafesinos. Así pagamos.

Leelo a Orlando. ¿Que no tienes Internet en la cárcel? ¿Cómo es eso? ¿Acaso no tienes derechos humanos? Bah, quizá ni les interese que seas humano. ¿Lo sos?

Quizá no pudiste ver lo que fue el cirko exterior del primer día del juicio, el de la calle. Lo relaté en una nota hace dos días. Patético. Pensar que lo pagamos nosotros. Si se lo cobraran a ellos no existiría.
Vieras los planes sociales arreados haciendo bulto totalmente desinteresados del asunto. ¡Mi patria...! ¡Nuestro pueblo! Les hicieron perder el sentido de la dignidad a fuerza de hambre y clientelismo. Eso es hijodeputismo político, una formal renuncia a la dignidad del político. Todos perdieron, los arreados y los arrieros. A los primeros se los puede rescatar, son el pueblo; los segundos serán siempre irredentos, son la nueva oligarquía que no es puta –D’elia dixit- sino simplemente atorrante. Ni para puta les da el cuero. Perdoname el exabrupto pero pienso en mis hijos y nietos y me embronco. Nos están dejando un país en llamas y destruido. Mucho nos costará salir de esta.

Te dejo hasta la próxima. Cuando tengas tiempo escribime. Jaja, ¿tenés tiempo?
Y no mirés fijo a los acusadores ni a los jueces, pueden hacerte otra causa más por re-presión.

Un abrazo:

JC

E-mail del autor zschez@yahoo.com.ar
03 Set 09

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