domingo, 16 de agosto de 2009

Hola Juanca


Solo quería saludarte, darte mi pésame por la abuela que falleció hace una semana y querías tanto y comentarte que como tenía una rato libre me metí en tu blog y leí los cuentos cortos.

Escribe Nora Barletti


Con la llegada de Manolo al cielo y el brillante final del lagrimón que se le escapa y le cae al nene... que resultaría ser su padre... qué te puedo decir???, a mí también se me escaparon las lágrimas, pero además me impactó tu manera de expresar la inexistencia del tiempo conocida por el hombre como tal.

El cuento es realmente bueno, tiene la fuerza de la pureza, la ingenuidad el arrepentimiento y el perdón. Es como si pretendiera a través de sus líneas hacernos olvidar de ésta cruel realidad cotidiana y recordarnos que aún hay esperanza, que Dios es eterno y poderoso, que el ciclo de la vida es inacabable y que nosotros pasamos por el tiempo ''como la libélula vaga de una vaga ilusión'' parafraseando a Rubén Darío.

Así que naciste con forceps? ...Yo también, pero del derecho, a mí me apretaron la cabeza... será por eso que quedé medio turulata y no entiendo mucho a éste mundo cruel que se empeña en hacer daño a lo más débiles.

Seguí escribiendo Juan Carlos, desde la sacristía, desde el patio de tu casa, desde la editorial, no importa, siempre que lo hagas desde el corazón.

Te mando un fuerte abrazo.

Nora